19/5/08


Castañean las teclas, enigmáticas,
en el silencio de la biblioteca,
¿qué contarán? ¿qué ocultarán
las palabras de siempre
en todos esos dedos
y esas manos y esas bocas?
Boquea un pez desde las esquinas,
debe ser hora de comer.

3 comentarios:

Juan dijo...

Hay tantas posbilidades ... Los dedos, las bocas , las teclas esconden una historia, una sonrisa.

Luar dijo...

Hora de comer...me olvidaba!!!

Abel Asvir dijo...

Que pequeña es mi pecera