28/10/19

futuro 
al norte de nosotros,
allá donde la niebla
ha fundido el territorio
en un blanco atenuado,
nos estamos esperando.


21/10/19

aro la tierra seca con mis dedos
escarbo
notando entre mis uñas
un lodo negro que nada
debería tener de desesperación
han enterrado una luz
que yo busco
cavando de rodillas
esparzo polvo y lombrices
que vienen de una humedad
con nombre propio
al fondo sé que en el fondo
bajo la última lámina
de grava
está la luz que yo busco
haré del pozo un túnel
del túnel
una bienvenida
con mi determinación

16/10/19

el rayo que cruza
en medio de la noche
no produce luz.
y no hay trago de agua
caricia ni civilización
que lo contenga. 
no es necesario el grito
ni el rosario. 
el rayo que me cruza
en medio de la noche
soy yo. 

15/10/19

sobre las estaciones
los árboles que no producen fruto
se usan para hacer papel.

14/10/19

acabo de leer cómo pasó la tormenta
Winny de Puh:
cinco días, sentado en una rama
con sus tarros de miel.
imagino que cantando
a pesar de la lluvia
y de la inundación.
y recuerdo las largas tardes
de las chicas de Austen
bordando en el silencio
o escribiendo eternas cartas
a sus primas
mientras caía el sol.
¿qué hemos hecho?
hemos perdido la posesión
del tiempo, lo hemos
vendido a aquellos hombres grises
sobre los que nos avisó Momo.
contemplar
ya no es un fundamento.
nos iremos sin siquiera haber pisado
el minuto
con los pies descalzos.


los hombres grises de momo han ganado
regalo
mi tiempo inmaculado
(potencia pura)
a la máquina.
en ella invierto
minuto a minuto
lo que no soy.
ella se lleva
con cada pulso
la esencia
misma
de quien yo era. 



27/9/19

traerán flores, quizá
los guapos también mueren,
le digo, cerrándole los ojos
con las manos.
su boca dibuja una pregunta.
entrelazo mis dedos con los suyos.
la tierra cae lenta.
palada a palada
dejamos de ver el firmamento.

25/6/19

cíclico
respirar
respirar
abrir el pecho
y matar la flor.
volver al círculo
y odiar
amando luego.
con el rojo en la mirada
respirar
marcar los pasos
ahogar el grito
coronar la luz
besar el suelo
y en la oración
consumir el predicado
respirar
respirar
sin branquias.

14/6/19

brindis
mi padre se ha jubilado
por fin
después de luchar
unos años contra el monstruo ese
llamado administración.
ya no cobra 365 euros de una paga
tras más de treinta años cotizados
al máximo
porque el paro se acabó
poco después de la crisis esa
que ahora nos parece un eco tonto
con las grúas llenando de nuevo la ciudad.
mi padre es informático
y teólogo y lector
y algo friki y
sobre todo es padre
desde el día en que nací
y me sostuvo.
es más padre que hombre,
más marido que padre:
esas son sus enseñanzas.
mi padre se ha jubilado
por fin
podrá estirar la espalda,
abrir el pecho
después de la batalla.
es viejo ya,
me dice por teléfono
riéndose canalla como el niño que es.
mi padre se ha jubilado
recuerdan sus manos proveedoras
los años invertidos
y yo las acaricio, orgullosa,
imitándolo
como toda mi vida.

13/6/19

mantenimiento
no estoy parada, giro
sobre mí misma
constante
en rotación.

(tras girar alrededor de otro
cuerpo, es bueno
chequear que todo
está en su sitio).



11/6/19

mononoke
al abrir los ojos,
después del estallido del bosque y de
la muerte del que lo custodiaba,
te he visto a ti: herido
y rodeado de las llamas,
en paralelo.
has pasado tus dedos por mi frente,
has mojado mi boca con la lluvia:
-el ruido pasará -me has dicho-,
el recuerdo será un arco que se tensa
hasta romperse. 
-no comprendo a los humanos, ni a las fieras, 
cortar una cabeza no puede arreglar
un mundo -he respondido.
tú has abierto mis labios con los tuyos,
me has dado de comer
aliento y esperanza, has lavado
mi cuerpo de ceniza.
he querido llorar, sin conseguirlo.
-nos lo comeremos todo -he dicho-,
nos lo comeremos todo, nos
comeremos entre nosotros: 
ya nada quedará.  
he visto en tus pupilas la salida:
volver con la verdad, contar
la historia que vivimos, sacar
de las heridas la metralla y andar.
-sembrando por el camino. 



7/6/19

no pasarán más veranos como este,
ni ocurrirán catástrofes tan dulces,
jamás volveremos a ser lo que somos
ahora
          y la transformación, lenta, sigilosa,
se llevará consigo el segundo
en que me paro a verte desde dentro.
aunque en aquellos que vendrán sobre nosotros
la memoria táctil de estos cuerpos prevalecerá.
lo sé.
         como sé que el beso que poso en tu hombro
quema más que la última tormenta de julio,
como sé que la mano que dejas en mi espalda
fue hecha para estar ahí.
                                       seamos quienes seamos,
amor, a través de la carne y el espíritu del tiempo,
nos permaneceremos.