7/11/07


Juegos de biblioteca con un descubrimiento:


Lo nuestro comenzó in extrema res,
por eso, cuando tú me adivinaste,
yo te tenía más que visto
y el final sonaba ya manido.


Que apatía da no tener más que folios blancos que llenar de letras grises. Quiero una casa desierta, un escritorio y un ser misteriso que me llene la nevera y me compre vestidos (jajajaja). Aburrida de soñar desde el sillón azul frente a la mesa de pino. ¿Quién le vendió todo mi tiempo a los hombres grises?

2 comentarios:

Abel Asvir dijo...

"El contar historias era, como ya sabemos, su pasión. Y
precisamente en este punto se había operado un cambio en él.
Antes, sus historias habían resultado, de vez en cuando, un
tanto pobres, no se le ocurría nada interesante, repetía
algunas cosas o recurría a alguna película que había visto o
alguna noticia que había leído. Por decirlo así, sus
historias habían ido a pie, pero desde que conocía a Momo,
le habían crecido alas."

(Michael Ende)

Luar dijo...

Solo grises??
Solo vestidos??
Tienes que pedir más...y más!!!
Letras de todas las colores, vestidos de noche, sillón rojo...
Hombres de negro!?
No pares...el sueño no tiene limites....