31/5/07


Desnudémonos pues como viejos amantes...
tarareaba en el último escalón,
cuando la flauta del afilador sonaba
imitando versos en la calle,
y tú esperabas paciente
que volviese a rescatarte.


Tengo la boca llena de caminos
a ninguna parte.

3 comentarios:

Abel Asvir dijo...

Yo recojo las palabras que la gente tira, porque ya no les sirven, porque no las entienden, porque no les gustan, usadas o casi vírgenes… tengo los bolsillos llenos de cientos, quizás miles, y son justo del tamaño de tu boca, lo sé porque puedo ver como las pronuncias y se convierten en sonrisa!

Antonio Alfonso dijo...

"Vivamos de corrido, sin hacer poesía, aunque (no) esté de moda en estos días".

Es curioso. Las palabras de Silvio que nos criaron, nos persiguen. Anoche una compañera cibernética también me hablaba de sí misma con las palabras de Silvio ("y quiero que me perdonen, por este dia, los muertos de mi felicidad"). Hoy pasé toda la mañana recordando aquellas canciones con las que aprendí a poner palabras a mucho de lo que sentía, e incluso a tocar la guitarra, ¡¡y ahora vienes tú con estas!! Debe estar en el ambiente...cargando una nube de chispas y palabras. Esperemos que sean de esas palabras que curan. Que todos los caminos, los que andamos y los que dejamos (inconscientes pero sabios) a medias, conduzcan a lo mejor de uno mismo.

Aire dijo...

Silvio siempre tiene algo que decirme, siempre tiene una última palabra, un verso para todo...