20/5/12

en el mundo cabe la luz, despierta
que ya no nos aterran tus fantasmas
que conocemos sus nombres y bailan
si les decimos las palabras que quieren oír
-las que no salen de tu boca 
pues perteneces al miedo-. pero despierta
para reconocer el día, para hablar de tú
a los artificiales dioses cotidianos, vuelve
del sitio al que te marchas sin nosotros
porque lo hemos limpiado todo de sombras 
para ti y estamos cansados, juntos,
de esperar a que amanezcas entre aplausos. 

3 comentarios:

Anónimo dijo...

gracias, amor de primavera, por no tener ya miedo, por llamar a mis fantasmas por su nombre

Fran dijo...

Y yo que pensaba que cerrabas los ojos para no sentir tanto miedo...
Muy bueno.

bsos

inma ortiz dijo...

Q bonito, el poema y el comentario del anónimo.