
Cuando el erizo me miró tan fijamente, sentí que un nudo se apropiaba de mi garganta. Después se giró y se alejó para siempre. Él sabía algo que estaba vedado a todos los demás. Él podía leer las palabras atadas en mi silencio. Por eso estaba cubierto de púas, por si decidía, desesperada, seguirlo.
(Explicación: los erizos pueden morir de alegría ajena, y de pena)
3 comentarios:
Joder! me acabo de quedar congelado. El texto es precioso, pero el apunte del erizo no lo sabia.
Me asusta morir de pena.
Besos miedicas
pobrecito...
me ha encantado...y la explicación hace que sea mas hermoso aún...
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
(texto y foto me dejaron fascinada, A i r e)...
Vi hace poco una película sueca...se llama Kitchens...un hombre muere de pena por un animal...
Me conmovió profundamente...tus letras me regresaron a esa emoción.
Un besito
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