29/5/08


He dejado una palabra escaparse, por entre mis dedos pequeños, dice tantos tesoros que no puedo callarla, ¿qué será ahora de mí? Hubo un tiempo en que me hacía trenzas con acentos, enseñé el cuello ronroneando. La palabra silabea junto a la pantalla, ordena, marimandona, que libere a todas las demás. Voy a poner patas arriba el mundo cuando tenga permiso para ser egoísta.
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(He empezado hoy a colgar una historia por fascículos -tengo alma de folletín- en mi fotolog, si soy capaz de llevarla a alguna parte, la traeré por aquí)

3 comentarios:

Luar dijo...

Me llevas al circo ??

Juan dijo...

Si se escapo una ¿Liberaras a las otras ?

Espero que sí. :)

Abel Asvir dijo...

yo tengo palabras que no me atrevo a pronuciar por si acaso suceden