24/5/07


Entonces todo podía ser posible, bailar por la casa saltar desde el sillón para soñar volar a través de la ventana...


Y corría los pasillos dando brincos, convencida de los principios de la estética y la belleza, segura de que nadie podía interponerse entre lo sublime y yo. Miraba con los párpados semicerrados, fingiendo pestañas que nunca tuve, convencida de que lo que hacía tenía sentido.


Luego todo lo olvidé: los sueños infantiles, las piruetas improvisadas, los bailes de sirena... Ya no servían de nada.

1 comentario:

Abel Asvir dijo...

Yo sigo soñando, de pie, en el alero, al borde del tejado... sueño que algún día daré un paso y saldré volando!!!