9/11/14

de lunes a domingo
me obligo a la costumbre,
hago
de lo cotidiano un acto reverente,
de la monotonía un dios piadoso,
vuelvo a la cocina, riego
las macetas, limpio los espejos
donde miro sin ansia de respuestas,
acaricio los minutos en tu pelo
y te sonrío,
cubierta por la manta tibia

que cose el día a día en tu presencia.

1 comentario:

Irene. dijo...

Cálido, como si me cubriera con esa "manta tibia".