13/1/11

Se llamaba Olvido, pero era capaz de recordarlo todo. Sus padres supieron enseguida que se habían confundido con el nombre, porque la pequeña Olvido pronto distinguió y memorizó el ruido de sus pasos, el ritmo de sus respiraciones, el gemido quedo de la noche irrumpiendo en los cuartos, la risa tonta y única de cada uno de sus hermanos. Olvido los aguardaba a todos reconociéndolos en sus coincidencias y disimilitudes. Quizá suene a tontería, pero estas cosas los padres las notan. Al principio quieren creer en coincidencias, porque, aunque nadie lo crea, todos los padres aspiran a que sus hijos sean completamente normales. Los hijos especiales intentan esconderse en la casualidad. Pero Olvido no podía esconderse como todos los demás. Olvido recordaba cada una de las palabras que había escuchado pronunciar y sus significados, recordaba calles, números, olores, sonidos y voces, recordaba el tacto exacto de una flor rozando el contorno de su rodilla izquierda, con precisión soberana el ritmo de una hoja temblando sobre el suelo de otoño, el contorno gris que se dibujaba en torno a los ojos de su hermano mayor cuando una idea estaba cruzando su frente. Olvido era incapaz de olvidar nada. 
 -No sobrevivirá -decía su madre en voz queda a la noche, confesando sus temores más ocultos-, no tiene las armas necesarias.
 -Sh... -la calmaba su padre encerrándose los miedos en el pecho-. No digas eso, no lo pienses. 
 -Pero... ¿cómo recompondrá su corazón?

6 comentarios:

Gitana ♥ dijo...

Ohhh...
Olvido , dulce olvido , que lo sentía todo... y mientras tanto recordaba .
Un beso :)

MâKtü[b] dijo...

Duele...

·Ursula,· dijo...

Hermoso el texto! Me encantó aunque sea un poco triste. Me gusta tu blog, ye sigo :) Un beso.

DANI dijo...

Jolín P. que maravilla de tristeza escondida que hay en tu microrelato. Adoro cuando escribes estos textos, me abducen totalmente y scan la parte más sensible de mi.

Te agradezco que siempre seas capaz de sacar esa pequeña parte buena que llevo escondida ;)

Besos guapa.

Luar dijo...

Lindo...

Sabagg dijo...

Tan melancólico y hondo que quiero más!