14/7/10

ascensores convertidos en cuadriláteros donde enfrentar nuestros nombres
donde mezclarnos deletreando, paladeando, desnudando cada letra
hasta que el número se apague con la luz y el espejo cómplice confiese
lo que no vemos tú y yo, lo que ya no ve nadie, las palabras prohibidas.

3 comentarios:

MâKtü[b] dijo...

En un ascensor pueden pasar tantas cosas...jajjaajjajajaja

Echaba ya de menos leerte!

aLba * dijo...

donde quedan los secretos entre dos ?..

DANI dijo...

Como soy muy tímido, yo si veo esas cosas. Me se de memoria todos los pesos los teléfonos de urgencia...ja ja ja

Besos ascendentes