23/2/10

Raquel llevaba un rato leyendo la última novela que había comprado en la papelería de la esquina y ya estaba aburrida. Miró a Guillermo, concentrado en la pantalla del ordenador, tecleando casi mecánicamente. Se desperezó en el sofá y cerró el libro sonoramente, pero no logró distraer a Guillermo.
Se levantó contoneándose y se fue acercando a él hasta apoyarse en la mesa donde trabajaba mirándolo de frente.
Guillermo siguió inmerso en el documento en el que estaba trabajando.
-¿Me das un beso? –le preguntó Raquel con tono casi infantil.
-Claro –sonrió Guillermo terminando de teclear la última palabra y le regaló un beso cálido y breve antes de volver al trabajo.
-¿Me das otro beso? –rogó Raquel descubriendo que sus tácticas disuasorias no estaban teniendo demasiado éxito.
Guillermo se rió por lo bajo y, esta vez, la estremeció con un largo y lento beso. No había comenzado a alejar sus labios de los de ella cuando Raquel volvió a preguntar:
-¿Me das otro beso?
Guillermo se recostó vencido en la silla conteniendo la risa, llevando su mirada de ella al impreso que tenía que entregar sin más remedio al día siguiente y, de nuevo, a ella.
-Pero a ver –le dijo-, ¿tú cuántos besos quieres?
-¿Tú cuántos tienes? –se lanzó ella emocionada.

6 comentarios:

FeoMontes dijo...

QUÉ CHULO!!!!

MâKtü[b] dijo...

ohhhhhhhhhh
no me puede gustar tanto!!!!!!

Antonia dijo...

Ains, quien fuera Raquel!!!

Gabiprog dijo...

Será momento de probar el salvapantallas... ¿no?


:)

DANI dijo...

Se de alguien a quien voy a pedirle unos cuantos ahora mismo ;))))))



Besos robados

Lograi el Luciérnago dijo...

Jijiji... me ha encantado =)