28/9/09


¿Le importa que pase sin haber avisado? Verá, acabo de descubrir algo que no para de dar vueltas en mi cabeza, es como la respuesta final a un interrogante o la última pieza de un puzzle, ¿comprende? Gracias, estoy cómoda de pie, además creo que estoy tan nerviosa que no podría sentarme. Vivo en sincronía absoluta. No tengo historia o, por lo menos, no tengo historia cercana. Por eso puedo respirar, ¿no lo ve? ¡Por eso puedo vivir después de todo! Por eso puedo reírme y comer. No existen las heridas, observe. No se escandalice, por favor, sólo le muestro mis costillas... No hay nada, ¡nada!


(Me mira con los ojos entrecerrados, está pensando algo, por primera vez hablo de él. Es gris, pero tranquilo. Fuma en pipa y tiene barba y gafas. Paternalista. Parece preocupado)


Será.. ¿será que no existo?

4 comentarios:

DANI dijo...

Transparente???

A mi sucede a menudo, cuando me enciendo, me transparento ;(

Besos disparados

gloria dijo...

¿Ves? Genial, lo que yo decía...

Siempre he pensado que la invisibilidad es una percepción, una sensación más que posible; pero tú existes, eso seguro, y las heridas simplemente cicatrizan, aunque no lo creamos, se van, sin más, sin ruido, hayan hecho el daño que hayan hecho. Hoy me has descubierto que el recuerdo de esas heridas vuelve en forma de lluvia y que nos resistimos a los paraguas y a dar la respuesta al último interrogante.

(espero que entiendas algo de lo que te he dicho, yo no mucho, pero te aseguro que esta entrada no la olvido, preciosa, de verdad)

Besos.

Abel Asvir dijo...

Siento ser yo el que te lo diga, esperaba que este momento no llegase nunca, no, es mentira, lo cierto es que sabia que tarde o temprano te darias cuenta, lo que esperaba era haber encontrado ya las palabras para explicarte, que es verdad, que no existes.

Bueno, que no existes físicamente, ya sabes lo mucho que se sobrevalora la existencia material de las cosas.

En realidad lo que queria explicarte es que inventamos nosotros, porque antes, cuando tú no estabas, la vida era francamente insoportable.

Y aunque a ti, a veces, la realidad te parezca una pesada carga, no te puedes ni imaginar lo triste que era, para nosotros, irse a dormir sin haberte leido antes...

Princesa carbonica de las palabras efervescentes, es verdad, no existes, pero que importancia tiene eso!

Gabiprog dijo...

— ¡¡El siguiente!! — Dijo gritando mientras señalaba la puerta con un mal gesto.

— Mira por donde... al menos, soy como el chiste...— Pensé para mi al tiempo que salía de su despacho.