24/3/09

-¡Wendy, Wendy! -aporreaba Peter tras los cristales, con la noche como capa de abandono- ¡Wendy! -tronaba contra la habitación oscura, donde no quedaba fuego, donde no quedaba nada.
¿Cómo iba a abrirle así?

1 comentario:

Abel Asvir dijo...

Ufff, no le abras, a saber quien es ese desalmado!!!

Ha llegado la primavera, te esperamos