4/7/08


Hoy comparto este café contigo. Cuando tengo tantas cosas por hacer y el polvo de mi dormitorio me amenaza con secuestros, escondido entre las montañas de libros y apuntes que definen la nueva geografía de mi habitación. Voy a derribar barreras de esta carrera de obstáculos para dirigirme firme aquí, todas las mañanas, todos los segundos en que el calor no me haga sudar desesperada anclando las palabras en el sopor. Me gusta el sonido de la mañana, el ruido de la obra junto a mi ventana, la señora que pasa tarareando a tantos metros de mí de camino hacia la tienda. Y mi madre trajinando por la casa como una sombra para que Javi no se despierte. Los pájaros, el aire todavía fresco.

Hoy comparto este café contigo, sin prometerte nada. No puedo darte nada más de lo que tienes. Pero miro, imaginando que miras, que miramos, que todos cruzamos sonrisas de recién levantados. Imagino un beso en la frente, una caricia. Y después vuelvo a ser yo, asfixiada, en último sorbo, recogiéndome torpemente el pelo para enfrentarme a mi día.

3 comentarios:

Abel Asvir dijo...

Dice Mario: "este aire no es mi patria..." es porque aún no te ha respirado!!!

Venga, yo pongo las tostadas!!!

Luar dijo...

Buenos dias, me alegro por despertar con tu mirada...
A desayunar que tengo hambre!!!
Beijinhos...

(Abel, como tardan las tostadas...jajaja)

Juan dijo...

¿Que paso por aqui? Ahora todo esta de blanco. :)