7/2/08


"Ataremos bandadas de gorriones
a nuestras muñecas,
huiremos lejos de aqui,
a otro planeta"


Mucho tiempo fui mariposa, amarrada a tu forma de ser, tentando hacia lo alto. Luego escapé, o deseé hacerlo, lo sé. Rompí con todo y me cambiaron el nombre en una muestra de amor que me comprendía. Y yo amé, los amé a todos, espejos donde no te reflejabas, que te señalaban con el dedo por tus carencias infinitas. Y pasaron uno tras otro, uno tras otro, por mí, sin mi piel, más adentro. Luego me solté y miré el horizonte. Y te eché de menos. Volví, llorando vencida. Habías tirado el cordón que nos unía. Me quedé junto a ti que sabías verme volar, infinita. Aire y yo, la tuya y ella, la suya, la que les pertenece.


Tú no temes,
sabes que me gusta anidar
en tu oído.

3 comentarios:

Abel Asvir dijo...

Aire crecio tanto que cual Saturno devoró a su hija, la echamos de menos, pero es que aire nos gusta mucho...

Juan dijo...

Siempre es un gusto leerte, tus palabras, tu.

Saludos desde la lejania.

Luar dijo...

Las nubes blancas
no tienen límite de tiempo...

Wang Wei