15/10/07


Hoy soñé con cosas extrañas, como siempre, soñé que experimentaba veinte escenas de amor y que después me obligaban a volver a entrar en la máquina para experimentar diez escenas de odio. Eran menos, lo sé, pero me dio tanto miedo sólo pensarlo que me desperté de golpe.

Después soñé que caminaba por un bosque, entre las montañas, y corría agua cerca, de camino a una catedral de tierra enorme como el valle. En la puerta la gente esperaba para ir a una boda y a mí se me hizo de noche sin linterna, pero no tenía miedo, aunque el perro con cara de hombre me mirase desde la tapia.

Robé bolígrafos de cajas de cartón llenas de ceras de colores, y quise quedármelas todas y pintar círculos, pero no tenía tiempo para tantas cosas. Los espejos daban al restaurante y yo tenía que salir, tenía que volver a casa.

Y él, él no me quería lo suficiente.











Wendy ha estado cosiendo calcetines, tanto tanto que no le ha dado tiempo a salir de la casa del árbol. (suspiro)

2 comentarios:

Luar dijo...

Tengo miedo de que todo sea un sueño...

Abel Asvir dijo...

Yo apenas duermo, y nunca sueño, es un país que desconozco, soy un turista de la noche que viaja con los ojos abiertos, mientras las horas pasan me acuno en las paginas de un libro, escucho los ruidos de la ciudad, la vida triste de mis vecinos, los sonidos que tu cuerpo emite mientras duermes, escucho el aire que se vacia de tus pulmones, de ti que duermes tan profundamente...