no duermo en toda la noche,
ni miro las horas,
no busco el resplandor tenue
del patio de luz cuando cualquier
vecino busca el baño insomne,
ni mido el ritmo siempre calmo
de tu respiración.
doy vueltas, sin ver el techo,
velo
privada de oración, privada
de ansiedad o miedo,
ilesa en el punto justo
entre dos realidades: la suya
y la mía.
(¡qué dos camas distintas!, ¡qué
sábanas más solas...!)
acaricio el nombre de mi amiga
entre las sombras.
31/5/19
28/5/19
27/5/19
17/5/19
tiembla el territorio,
rugen las montañas a lo lejos,
hay en la llanura
un pánico innombrado
que viaja por las casas
llevando un frío paralizante.
escuchan, quietos,
los más viejos,
-las células aguardan
su llamada- y cuentan,
despacio, las mujeres
historias de países alejados
que vieron asolados sus paisajes
después de un ruido repentino.
"se está quejando dios",
dicen algunos, "anuncian
las rocas nuestra muerte"
y "un hambre
de mil demonios huele
nuestra sangre desde dentro".
me quedo
parada ante la puerta,
escucho los dichos de la gente,
detrás, algo más lejos,
el crujido
profundo de este mundo que no entiendo.
yo no sé si rezar,
si darme un baño,
o huir por esa droga complaciente.
me pongo a tararear
barriendo un poco
(mi abuela siempre se limpia
las uñas en el coche
por si hay un accidente).
después riego las plantas,
y entonces te lo cuento.
me besas con ternura entre las cejas.
"se va a acabar el mundo", te repito.
y dejas
a tu risa transparente
limpiar mi oscuridad.
rugen las montañas a lo lejos,
hay en la llanura
un pánico innombrado
que viaja por las casas
llevando un frío paralizante.
escuchan, quietos,
los más viejos,
-las células aguardan
su llamada- y cuentan,
despacio, las mujeres
historias de países alejados
que vieron asolados sus paisajes
después de un ruido repentino.
"se está quejando dios",
dicen algunos, "anuncian
las rocas nuestra muerte"
y "un hambre
de mil demonios huele
nuestra sangre desde dentro".
me quedo
parada ante la puerta,
escucho los dichos de la gente,
detrás, algo más lejos,
el crujido
profundo de este mundo que no entiendo.
yo no sé si rezar,
si darme un baño,
o huir por esa droga complaciente.
me pongo a tararear
barriendo un poco
(mi abuela siempre se limpia
las uñas en el coche
por si hay un accidente).
después riego las plantas,
y entonces te lo cuento.
me besas con ternura entre las cejas.
"se va a acabar el mundo", te repito.
y dejas
a tu risa transparente
limpiar mi oscuridad.
16/5/19
9/5/19
La pira lleva tu nombre
y el mar no podrá apagarla,
tampoco el tiempo, ni
siquiera yo.
y el sol late como un leño
llenándote la piel de cenizas.
No sé qué quieres: si fundirte
con la nada o elevarte
como un ave milenaria.
Pero no te miraré,
me estoy marchando.
Hace tiempo que ya
no me parece heroica
tu inmolación.
no me parece heroica
tu inmolación.
7/5/19
2/5/19
no tiene sello ni marca
su nombre es el horror
y cuando llega no importa
si hiciste bien, si
defendiste la idea apropiada,
si pusiste tu dinero
a buen recaudo, si tus hijas
están o no casadas.
su nombre es el horror
y abre una grieta
entre lo que es humano
y lo que ha dejado de serlo.
nadie puede poseerlo, es él
quien los posee.
cuando alcen sus fusiles por la causa más justa del mundo y clamen
limpios ideales, dite: está en la puerta, tocando.
su nombre es el horror
y cuando llega no importa
si hiciste bien, si
defendiste la idea apropiada,
si pusiste tu dinero
a buen recaudo, si tus hijas
están o no casadas.
su nombre es el horror
y abre una grieta
entre lo que es humano
y lo que ha dejado de serlo.
nadie puede poseerlo, es él
quien los posee.
cuando alcen sus fusiles por la causa más justa del mundo y clamen
limpios ideales, dite: está en la puerta, tocando.
22/4/19
el movimiento
arranca de nuevo
y un aire de nostalgia pasajero
mueve tu falda verde,
querrías que las acuarelas
fuesen para otros, que
la autoridad te comprendiese,
que tus hijos hiciesen de este mundo
un sitio algo mejor.
también, aunque no lo confieses,
querrías que alguien te dijese
que eres buena, y justa y limpia
o, quizá, que el sol amanece en tu boca,
-que te lo dijese dios-.
hay tanto de deseo y de palabra,
tanto de esperanza contenida, de
invención de mundos paralelos como puertas,
te miro a través de ti:
ojalá pudiésemos atar
un nido a este minuto,
sin sueños.
arranca de nuevo
y un aire de nostalgia pasajero
mueve tu falda verde,
querrías que las acuarelas
fuesen para otros, que
la autoridad te comprendiese,
que tus hijos hiciesen de este mundo
un sitio algo mejor.
también, aunque no lo confieses,
querrías que alguien te dijese
que eres buena, y justa y limpia
o, quizá, que el sol amanece en tu boca,
-que te lo dijese dios-.
hay tanto de deseo y de palabra,
tanto de esperanza contenida, de
invención de mundos paralelos como puertas,
te miro a través de ti:
ojalá pudiésemos atar
un nido a este minuto,
sin sueños.
9/4/19
hablamos del canto de la primavera
del olor de los naranjos y del frío
tenue
que se cuela debajo de las puertas
cuando anochece,
de la luz de las ocho
de la mañana y del canto
etéreo, pero firme,
de los pájaros.
después nos vimos
largos, desformados
en las sombras de la tarde:
alcanzábamos el horizonte
sin tocarlo.
del olor de los naranjos y del frío
tenue
que se cuela debajo de las puertas
cuando anochece,
de la luz de las ocho
de la mañana y del canto
etéreo, pero firme,
de los pájaros.
después nos vimos
largos, desformados
en las sombras de la tarde:
alcanzábamos el horizonte
sin tocarlo.
1/4/19
has despertado a la niebla
y los árboles se han convertido en sombras
al desaparecer el mar.
la lluvia, lenta, ha llegado
después de tu llamada y un frío
de casa vacía se ha extendido por el mundo.
¿no ves que no puedes marcharte, que
abrir esa puerta es cerrar
una herida de sol?
trae hasta mí tus manos cansadas
voy a enterrarlas aquí
donde algo late
de forma inconsistente.
carne de mi carne, la luz que disipa
la blancura incandescente de la mañana,
somos nosotros.
26/3/19
como se desgaja la fruta,
me abro
-hueso mi corazón,
semilla
de la que nace un árbol-
entre tus manos
al sostenerme
-del verbo intrépido
de amar
rutinariamente,
que es como decir
hacer templo
del segundo-
la herida
se me hace rayo y puedo
-rota, partida
generosamente
para darme de comer-
iluminarte
traspasarte con mi transparencia
como si te creara.
bordan mis dedos lentos
partículas brillantes.
me abro
-hueso mi corazón,
semilla
de la que nace un árbol-
entre tus manos
al sostenerme
-del verbo intrépido
de amar
rutinariamente,
que es como decir
hacer templo
del segundo-
la herida
se me hace rayo y puedo
-rota, partida
generosamente
para darme de comer-
iluminarte
traspasarte con mi transparencia
como si te creara.
bordan mis dedos lentos
partículas brillantes.
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