recuérdame si de la lluvia mansa nace la calma
si del crepitar constante de la tierra
viene la nostalgia rítmica
para que vaya a mojarme las piernas
para que no olvide lavar tu memoria,
con agua de tormenta, de cada rincón del mundo
21/11/18
14/11/18
todos tenemos fantasmas dentro,
me dices,
y la tarde cae a mi espalda,
lejos,
dejando en penumbra el pasillo en el que hablamos.
todos tenemos fantasmas dentro
cuando vuelvo hacia tu abrazo,
lívida -como si el fin
se me hubiese pasado de fecha
y llegase tarde con los globos y la tarta-.
dejo tu mano entre mi pecho
y apoyo
en tu palma perfecta el peso
de mi corazón fatigado.
todos tenemos fantasmas dentro:
a esta hora del otoño
los míos andan cansados,
hablando lenguas raras, llorando
por la casa, hurgando
entre los libros.
tienes los riñones fríos,
me dices
palpándome la espalda, abriéndome
los ojos a las sombras
que han colmado las habitaciones
como si todas las palabras
se hubiesen tragado la luz.
serán los fantasmas,
respondo,
y enciendo el microondas,
saco la miel,
vacío de sentido la cocina posándome
de nuevo en ti, que me acaricias.
todos tenemos fantasmas dentro
sin cobrarles alquiler
ni nada
me dices,
y la tarde cae a mi espalda,
lejos,
dejando en penumbra el pasillo en el que hablamos.
todos tenemos fantasmas dentro
cuando vuelvo hacia tu abrazo,
lívida -como si el fin
se me hubiese pasado de fecha
y llegase tarde con los globos y la tarta-.
dejo tu mano entre mi pecho
y apoyo
en tu palma perfecta el peso
de mi corazón fatigado.
todos tenemos fantasmas dentro:
a esta hora del otoño
los míos andan cansados,
hablando lenguas raras, llorando
por la casa, hurgando
entre los libros.
tienes los riñones fríos,
me dices
palpándome la espalda, abriéndome
los ojos a las sombras
que han colmado las habitaciones
como si todas las palabras
se hubiesen tragado la luz.
serán los fantasmas,
respondo,
y enciendo el microondas,
saco la miel,
vacío de sentido la cocina posándome
de nuevo en ti, que me acaricias.
todos tenemos fantasmas dentro
sin cobrarles alquiler
ni nada
8/11/18
soy bien mandada
me gusta
decir que sí a los demás,
cumplir con sus
expectativas,
responder
correctamente a sus preguntas.
y siento que el mundo
se hace barro entre mis pies
si llevo la contraria
o incumplo
alguna norma.
(a veces hago celda
del segundo
y logro convertirlo
en piedra hueca)
por eso vienes,
por eso
buscas en mis ojos,
por eso cantas
alto y lento
el himno del pirata
de espronceda,
a ver si me lo aprendo.
me gusta
decir que sí a los demás,
cumplir con sus
expectativas,
responder
correctamente a sus preguntas.
y siento que el mundo
se hace barro entre mis pies
si llevo la contraria
o incumplo
alguna norma.
(a veces hago celda
del segundo
y logro convertirlo
en piedra hueca)
por eso vienes,
por eso
buscas en mis ojos,
por eso cantas
alto y lento
el himno del pirata
de espronceda,
a ver si me lo aprendo.
29/10/18
parpadea la oscuridad
en la costa,
huella del acantilado,
dos mares crecen
junto a mí,
se van mezclando.
no rugen, pero suben
lentamente
por mis piernas.
rocas pesadas me sirven
de ancla.
no flotaré,
ahogarme es la única salida
del abismo.
ser pez, multiplicarme
en el oxígeno perdido.
trozo de mar,
brizna de luz,
catástrofe.
en la costa,
huella del acantilado,
dos mares crecen
junto a mí,
se van mezclando.
no rugen, pero suben
lentamente
por mis piernas.
rocas pesadas me sirven
de ancla.
no flotaré,
ahogarme es la única salida
del abismo.
ser pez, multiplicarme
en el oxígeno perdido.
trozo de mar,
brizna de luz,
catástrofe.
15/10/18
ayer la muerte se llevó a un chico por delante.
y yo ando por detrás
oyéndome cacofonías dentro.
músculo, músculo, músculo.
te oigo.
con ese quiebro casi imperceptible
del flujo continuado,
como si el arroyo encontrase un junco
y lo doblase.
del pecho a la garganta hay un velo,
de la garganta al pecho.
de pecho a pecho
hay una edición conmemorativa del quijote
con grabados franceses,
y pesa.
en el fondo del estómago,
flota un anzuelo.
10/10/18
9/10/18
5/10/18
me gusta la palabra talento
porque sale en el evangelio
y porque se multiplica
al ofrendarse.
me gusta porque la gastan
los gurús,
como gastaron otras palabras
-emoción, amor, luna, derecho-
y, al hacerlo, consiguen
que desaparezcan.
cuando yo digo tengo
un amigo talentoso
no digo sólo que brilla,
sino que sabe brillar
-eso quiere decir
que sabe multiplicar su luz
en los otros
para que todos acaben
siendo un sol
en el centro de la noche-.
me gusta la palabra talento
en la cocina y la literatura,
entre pinceles o macetas.
puede haber talento para todo:
hasta para matar.
pero el que te mata con talento,
el que sabe
hacer desaparecer el arma
y te deja sola con el cuerpo del delito
-hecho un misterio
o un nudo, o
un abismo-
no brilla,
es su señal.
por eso hay que huír,
como la gacela cuando huele
en la sabana
al león.
porque sale en el evangelio
y porque se multiplica
al ofrendarse.
me gusta porque la gastan
los gurús,
como gastaron otras palabras
-emoción, amor, luna, derecho-
y, al hacerlo, consiguen
que desaparezcan.
cuando yo digo tengo
un amigo talentoso
no digo sólo que brilla,
sino que sabe brillar
-eso quiere decir
que sabe multiplicar su luz
en los otros
para que todos acaben
siendo un sol
en el centro de la noche-.
me gusta la palabra talento
en la cocina y la literatura,
entre pinceles o macetas.
puede haber talento para todo:
hasta para matar.
pero el que te mata con talento,
el que sabe
hacer desaparecer el arma
y te deja sola con el cuerpo del delito
-hecho un misterio
o un nudo, o
un abismo-
no brilla,
es su señal.
por eso hay que huír,
como la gacela cuando huele
en la sabana
al león.
1/10/18
el suelo se ha llenado de cristales,
tú me miras, desde lejos,
con el fuego y con el agua
anegándote los ojos,
y me dices
ven aquí
extendiendo la mano
como si pudieses tocarme
a pesar de los kilómetros
¿qué hago?
si ando hacia ti
los cristales se me clavan
en los dedos descalzos,
si me paro
los diamantes afilados
se me hunden en la piel.
estoy herida de moverme
o desearte, de saber
que el tiempo corre,
que el cuerpo grita,
que me canso.
has llenado el suelo de cristales,
mejor volar que andar
mejor marcharme.
tú me miras, desde lejos,
con el fuego y con el agua
anegándote los ojos,
y me dices
ven aquí
extendiendo la mano
como si pudieses tocarme
a pesar de los kilómetros
¿qué hago?
si ando hacia ti
los cristales se me clavan
en los dedos descalzos,
si me paro
los diamantes afilados
se me hunden en la piel.
estoy herida de moverme
o desearte, de saber
que el tiempo corre,
que el cuerpo grita,
que me canso.
has llenado el suelo de cristales,
mejor volar que andar
mejor marcharme.
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