16/11/24

variación paraguas 1

no muerdas la mano
de quien te ofrece un paraguas
o acabaréis los dos calados
y habrás condenado a un alma amable
al descubrimiento fatal
de que tú no necesitas salvación
sino sentencia. 

variación paraguas 2

el mecanismo de un paraguas
es sencillo: no muerdas, no 
grites, no insultes, no hables
de lo que no sabes, no respondas
al bien con mal, ni hagas
soliloquios de barbarie.
lee poemas, canta en la ducha,
cocina para otros, planta un geranio. 
si dices que no existe el infierno,
no lo inventes para los demás. 

15/11/24

un día, dejarás de hacerme territorio
no convertirás mis piernas en silla, 
ni en tobogán, ni en caballo; no
te acogerás a mis brazos de cuna,
a mi pecho de lumbre, a mi vientre
de barco, ni te harás cuevas 
bajo mis rodillas. un día, no buscarás
el refugio de mi carne, me harás mujer,
persona, ente independiente a ti.
la posesión será solo metafórica.
un día, yo te veré vivir,
 como me mira mi madre. 

14/11/24

el ruido de la agenda,
los correos, el teléfono,
las cosas sin hacer, la lavadora,
el timbre, los platos
por lavar, mi lista eterna,
se acalla al fin al caer del día 
cuando inerme y febril
alzas las manos
y te acoges a sagrado
en mi regazo. 

13/11/24

redes 
Entro:
fotocopiadoras de odio,
de triunfos, de miseria y mentiras.
Salgo:
mi hija duerme, mi marido
hace la cena. 
El mundo se desdobla,
el ruido acalla la belleza. 
¿Duerme el malvado
a pierna suelta? 

12/11/24

las autoridades pertinentes declararon
el siniestro total cuando te fuiste
dejando huérfanas la cama y la cafetera.
no hubo forma de coser lo que olvidaste,
ni de salvar los discos, la ropa, aquel sillón.
no fue fácil ordenar el derribo total, 
te lo confieso; pero qué gusto 
verlo todo volando por los aires
-polvo eres y en polvo te convertirás-
y agarrar los libros, las heridas, un cuaderno
para coger un tren y que él me viera.
qué gusto que escribiera aquel mensaje
sobre el vestido que nunca te gustó.
así que, al fin y al cabo, gracias, amor
que fuiste tumba y precipicio, 
no puedo celebrar más tu despedida. 

10/11/24

domingo
no aspiro a más que a tu risa,
que a los verbos de mi hija que
a un café y a esta cama en bienvenida. 

9/11/24

de todos los puntos de mi vida
-en exámenes, bordados,
dibujos invisibles, partidos,
derrotas, íes o el carnet-
me quedo, sin dudarlo, 
con los trece que cerraron
la puerta que abriste en mí. 

7/11/24

amarte fue instantáneo
después de escribirnos en los libros,
en las redes, en la fe
durante diez años,
pasamos a escribirnos en las manos.

6/11/24

no creo en el infierno
el infierno es la ausencia de ternura
el demonio hace todas sus cosas aquí

5/11/24

leí a salinas
por primera vez
en una edición de periódico
amputada y probre
con papel reciclado
y veinte o treinta poemas. 
tenía dicisiete años y él
estaba muerto, pero me amaba 
como el chico de clase
como el chico del chat
como el amigo callado
de mi infancia al que nunca recordé. 
me amaba
y por sus versos 
andaba yo de puntillas
sobre tacones de estrellas:
otra y la misma
capaz de descifrar -sin la maestra-
el sentido absoluto 
del poema. fue
un triunfo atávico, de pertenencia,
un salir de la caverna, un effetá.
dejé que la poesía me mirara. 
me hice poeta. 

4/11/24

lunes, seis de la mañana
con el verbo, curto la luz;
instauro la aurora,
alejo las sombras de mis pies,
aparto el mar ignoto y negro
-la desesperanza- y elijo
remar en voz baja. 
mi hija trepa a mi boca,
me pide: canta. 

2/11/24

hay que volver a la normalidad
es alarido la memoria
del barro, queda 
prohibida la herida, la muerte,
la pala, la sed. 
ha dejado de llover;
siguen sin cantar los pájaros.