18/6/12

sonrío caprichosa

ahora tomo mi café bajo el ruido 
del reloj que ya no oigo

son palabras que no dicen
especialmente nada

el poder de la connotación
no es mentir, ni es hacer trampas
consiste en añadir
para nosotros
lo que los demás
ya no necesitan.



14/6/12

pasó el tiempo de leer nuestro futuro en los posos del café
como pasaron los días de escribir predicciones en los bordes de las mesas.
inventarnos hubiese sido desaconsejable hace unos años
y dibujar el horizonte en una página doblada al fondo de tu bolsillo izquierdo
sólo habría supuesto un gasto inútil de interés y tinta.
ahora no me sirven esas cábalas, no me importa lo que digan
ciertas cartas con mujeres del revés o reyes sobrios, deletreo
el presente con los dedos y es tan justo y tan exacto este segundo
que nada importa más allá de sus impulsos breves y magnéticos.
porque el mar no se pregunta por su propia existencia ni su continuidad

12/6/12

llegó, vio y venció
como en aquellas frases tontas de latín
que estudiábamos de carrerilla
mientras amenazaban con destruir cartago.
recuerdo no cerrar fronteras, recibir
a mi enemigo con cartas de paz y
cesiones impensables, qué estúpido
que, sin el culto a marte,
mis tierras parecieran poca cosa,
que él se fuera y que nadie
recogiera mis frutos
aquella extraña primavera
en que volví de los infiernos
cantando sus canciones.

10/6/12

me dices que me acueste, que tengo que trabajar
que en seis horas habré de inaugurar un mundo
cotidiano o paralelo sin conocer sus normas.
imaginas que todo va a cambiarse
de la noche a la mañana y que quizá
no me obedezcan las cosas cuando al día
le dé por despertarme, que tendré que dedicar mi tiempo
a volver a colocar todo en su sitio como si,
mientras yo duermo, tú te distrajeses reubicando
mis conceptos, las estrellas, los muebles de la casa.
pero es pronto, y no olvidé lo suficiente
y vuelvo cargada de palabras y vocales
que debes vendimiar mientras me quedo
prendida y en silencio o caigo muerta
de cansancio entre tus verbos.

8/6/12

ahora que volvemos a estar en el mismo país
-y en el mismo continente- me pregunto
qué caminos usarías para llegar a mí
desde ese sitio abalconado que imagino
sólo por películas en blanco y negro
donde puedo ver tu boca o parte de tu cuello,
qué maneras, trampas, fullerías, usarías
para coser tu nombre en cada cosa que conozco
como si en tus manos estuviese el crucial reto
de demostrarle algo a la belleza.

7/6/12

despierto, helada en mi piel,
desde los ojos mismos del infierno
que caldean los rincones de mi casa.
hago el café y olvido lo que la noche
me siembra en las heridas.
voy a replantar mis cicatrices:
floreceremos livianas en un tiempo,
es una decisión inamovible
la de ignorar el mundo
para salvarme yo.

6/6/12

si no dejas de mirarme
sinatra seguirá cantando
en mis oídos como un bucle
you make me feel so young
y tendré que sacarte a bailar.
te lo aviso, porque luego
no quiero que te engañes
con aquello de las casualidades.
no somos coincidencia, tú y yo,
somos simples efectos
de lo inevitable.


4/6/12

después de derribar tantas murallas
se hace arduo aprender a levantarlas,
destrozar nuestros jardines: los pronombres en plural,
limpiar las pruebas del delito
 en este cuerpo desacostumbrado
y mirar tus ojos, clavarme en tus ojos,
que ya no reclamo,
se hace agudo, como un grito,
tu nombre, tu nombre que no se repite,
que debo olvidar como tus letras.
jamás amante, jamás guarida, ya nunca
tu eco,
nunca
un adverbio sonó
tan delirante como ahora.

2/6/12

(felicidades, débora y alejandro, protagonistas hoy del cantar de los cantares)

pronuncias peonías y se enciende un mundo
de posibles o locuaces argumentos para conquistar
la clave justa que haga tu felicidad duradera
porque eres blanca, porque eres eterna en tus promesas,
minúscula en tus miedos, fugaz en tus guerras cotidianas,
desciende del líbano, ven del líbano, miel, gacela,
deshaz con tus palabras repetidas el nudo que dijeron
que te ahogaría, ¿quién conoce tus aromas, quién la luz
de tus mañanas? abre el lecho tú, invicta, victoriosa,
que desciendes de guaridas de leones, de montes de leopardos,
y canta alabanzas al amado, al dueño de tu fortaleza.



1/6/12

es un camino extraño éste del olvido
cuando no distingues izquierda de derecha
ni sabes encontrar el este en simples mapas.
porque ando sin saber a dónde voy,
pero mis pies se mueven transigentes
augurando la promesa de un nuevo paraíso
al que se llega desde ti, aunque se llame él


(canción para leer este poema)

31/5/12

no malgastes el tiempo sumando,
contando dócil con los dedos,
recorriendo el canto de una puerta
sin saber si irte o llegar, yo estoy dentro
y hay una potencia infinita en mi boca
que la eleva, que recita tus nombres
y te abre el camino hacia la herida
que cicatrizará a tu sombra.

30/5/12

susurró el  nombre de un río acercándose a mi oído y yo lo miré deteniéndome en su boca, de la que aún parecía prender aquel conjunto de sonidos. "en su orilla cacé un oso y un mamut", confesé casi violenta y él, sonriendo como un lince consentido, rozó con sus labios los rizos de mi pelo y, vendiéndome su amor con otras frases, me sedujo describiendo el sonido de las aguas contra los cantos rodados, la luz sobre la superficie cristalina de la tarde, los juncos, las conversaciones insulsas de los peces, desgranando poco a poco cada imagen como si pretendiese ofrecerme el universo con sonidos. entonces supe que yo era el lobo y él el río, que había bebido en su costado muchas noches y su agua había calmado mi sed tras la batalla. nos miramos. escuchaba aún sus últimas palabras y mi pecho subía y bajaba transparente. éramos dos ojos oscuros reconociéndose en el vientre de cualquier bar que no importaba.