29/5/12

besa,
cuando el dios de la guerra alcance tu boca
o juegue con tu lengua,
porque no te queda otra, porque él
nunca pierde una batalla y tú
estás cansada de luchar.

28/5/12

éste es el último poema que escribo hoy
el único que puedo publicar
con mis palabras beso, mis palabras bala, 
el único que no hace daño a nadie, 
salvo a mí. 
porque estoy cargada de promesas 
y de ruinas, de sonidos y metralla
que no quiero dedicar a ningún cuerpo. 

25/5/12

el mundo sigue girando,
no se ha detenido el tiempo,
la cadena alimenticia continúa sucediéndose,
funciona la ley de gravedad,
los polos opuestos se atraen,
el diamante sigue rajando al cristal,
nada ha interrumpido el ciclo de los días
y la luz aún nos mantiene vivos:
qué extraño.

ninguna de esas cosas
dependía de nosotros.

24/5/12

habitas donde rompen todos los teléfonos,
donde ya nadie conoce mi nombre,
donde palpitaron trémulos
cuerpos desconocidos
al amparo de una eternidad, idea nuestra,
que juraste ver nacer desde mi boca.

yo allí no viajo.

no te visito.

no busco llaves bajo el macetero, bajo
el esterillo, en el quicio de la puerta,
no te busco:
porque ya no hay llave capaz de vulnerar
el eco de mi sacrificio inútil, ni paciencia,
ni ganas de viajar, ni ruido de maletas.

22/5/12


será que marte es el dios de la guerra
y aún no he comenzado mi café

porque hombres invisibles, los recuerdos
se alinean en los bordes de mi cama
y van besando, lentamente, cicatrices,
labios, marcas, como un rito
olvidado por los siglos.
me giro, les ofrezco todo el cuerpo,
y, cuando acaban, comienzan a rezar
las letras, las letras que me forman
intentando deshacerme con sus lenguas.

20/5/12

en el mundo cabe la luz, despierta
que ya no nos aterran tus fantasmas
que conocemos sus nombres y bailan
si les decimos las palabras que quieren oír
-las que no salen de tu boca 
pues perteneces al miedo-. pero despierta
para reconocer el día, para hablar de tú
a los artificiales dioses cotidianos, vuelve
del sitio al que te marchas sin nosotros
porque lo hemos limpiado todo de sombras 
para ti y estamos cansados, juntos,
de esperar a que amanezcas entre aplausos. 

18/5/12

vienes eléctrica,
con los ojos tan negros y tan grandes
que me da miedo que confieses
que son para comerme mejor
e incendies los muebles de mi casa
o hagamos una pira funeraria en el salón
con todo lo que tú y yo habríamos sido
si las palabras no existiesen.

16/5/12


a oscuras, en mi cama,
imagino las trincheras y ese miedo agudo,
la angustia, paralizando el cuerpo
como un despertador usado que late
cuando menos te lo esperas,
porque el enemigo firmó cartas de paz en el pasado
y compartió la fe y la cafetera, entonces,
el miedo, digo, en las trincheras,
puedo imaginarlo agudo
o imaginar después la paz, la paz
del cuerpo y la metralla que es algo
contra lo que puede lucharse con los dedos
aunque duela, pero es algo
tangible.
lo imagino, a oscuras, en mi cama
mientra rezo
y doy gracias por la casa,
el perro y la cocina, por la paz
de mi metralla, por las mantas,
las novelas y mis dedos que me sirven
para recordar en mi costado
los cándidos caminos de los verbos
que ya no volverán.

15/5/12

cuando elegí quedarme con tu calle,
el día que hicimos el reparto
de esta ciudad que nos miró igual
juntos que separados, juro
que no fue para ganarte
en nada. que más bien
quise decirte "toma" y seguir alimentando
mi estúpida dinámica de altar,
de ofrecimiento, de pájaros muertos
en bandadas regulares. por eso
me dejaste las iglesias y una orilla,
sin que yo dijese nada sobre el tiempo.

14/5/12

deja de enamorarte
de mujeres que se van,
que permanezco y giro
que tengo un cuerpo que adolece
siempre de lo mismo
-aunque no seas tú- y vete,
márchate, vete
como ellas pero
hacia aquí, hacia aquí,
amor, si nos espero.
este calor descubre
mi debilidad los
temblores de mi cuerpo
las heridas y victorias
desnudándome
a la fuerza.