19/4/12

en el ojo del huracán tengo una casa.
dentro cierro los ojos y pienso prados,
valles, bosques tibios en sus ventanas, luz.
hago del ruido música y tarareo. miento,
soy de las que mienten muy bien.
separo los labios y callo, como un pez
con imaginación en su pecera minúscula.
soy la casa que no gira, la que permanece
mientras todo lo demás se nos derrumba.

18/4/12

"mansamente, insoportablemente"

abre mi boca con tu lengua
y saca las palabras
que pudren el pozo que soy.
trénzalas, haz
guirnaldas con ellas,
construye puentes, derriba
muros, canta,
lo que quieras, pero no me dejes
morir en paz.

16/4/12

hay una tormenta sobre el mar
la noche se ilumina el doble y yo
conduzco confundida camino a casa.
no escucho nada. la nada es un paraje
misericordioso cuando llueve.
pienso en los que no se mueren
aunque tienen miedo de vivir.
en la última curva vuelve la idea,
la aparto y me compadezco
como noto que hacen los demás
cuando me miran.

15/4/12


sé que siento
porque esta herida que no tiene nombre
y que sólo es una llama
incendia cada uno de mis pasos pudriendo
lavadoras, fresas, el arco tibio de mi espalda,
el agujero último por el que escapa el mundo,
como si el agudo dolor punzante de un olvido
que no podemos recordar
pusiese sal en mi café y en mi lengua,
en el silencio que uso para llamarte
más allá de mis pobres instintos
de supervivencia para martes precoces.
lo miré, más ridícula que calamidad, pero él no me veía. si me hubiese visto, hubiese detenido el tiempo (no porque yo merezca la alteración de las leyes naturales, sino porque al verme, se habría visto desde mí y, por un instante, no se habría comprendido), pero no; los minutos continuaron su recorrido, también las horas, quizá los días. ya no lo sé, porque, no el tiempo, sino otra cosa se detuvo dentro de quien era y, por un instante, fui yo la que no entendía quién habitaba bajo mi piel, quién hablaba desde mi lengua, quién te amaba desde mi centro.

13/4/12

no muere del todo la luz


"no se nos ha dado otro nombre que pueda salvarnos"

tú, que conocías cada letra, cada signo,
te has detenido a cuatro pasos
de un olvido perezoso que respira,
tamborileando con los dedos, como en clave,
por si acierto a comprendernos
o un aire caprichoso nos arroja
uno en los brazos del otro con simpleza,
con la absoluta naturalidad de los que aman.

12/4/12

es la hora en la que tengo que levantarme
cumplir con todos los preceptos del día, fingir
que me parece bien cada costumbre, que todo
marcha al ritmo que le dieron por la inercia
sí, es la hora de salir del sueño -de lo que ruge
a mi manera- y atravesar la puerta de la vida
porque te has despertado ya, porque me he despertado
y la cuerda entre nosotros se estira elástica, llamándonos.

11/4/12

"y le echó el Señor del Jardín del Edén"


esto, que late entre mis manos
no es herida
es el pozo
la herencia de una cicatriz
el miedo que no espera congelarme ya
la última palabra
la primera piedra
es la sombra elástica
el pájaro muerto:
mi nombre.

9/4/12

ya no tengo la voz
he perdido, he matado la voz
y su recuerdo se me clava como un aspa
de molino recortado en el horizonte irregular.

3/4/12

nombrar es poseer


dicen que mejor tarde que nunca...

os invito a imprimirlo en casa, ojito, por las dos caras...

se dobla como un tríptico y, después, se vuelve a doblar de arriba al centro y de abajo al centro...

si cuesta mucho mucho trabajo, lo vuelvo a explicar

2/4/12

el mar está sobre nuestras cabezas
dices eso, hablando de reflejos y de luz.
no me importan las teorías. yo
abro los ojos como un niño y clavo
todo lo que soy en ese cielo. convencida
por un instante breve -mientras ríes-
de que mi corazón con vistas apuntaba
hace ya tiempo a este minuto
de estúpidos descubrimientos en que,
por fin, se justificasen mi falta de memoria
y mi alma de sirena caprichosa.