instrucciones para romper el corazón de Carolina
Puedes olvidarla,
ser un imbécil,
sacar a la más guapa a bailar,
negarle tu ternura,
puedes inventarte silencios,
alejarte semanas,
hablar de otras,
abandonarla en una cena
por copas mejores,
de nada serviría
mientras tuvieses un verbo
para Carolina,
una canción.
Ocúltale los besos
que dejaste en otra boca,
la piel de otra mujer
para romperle el alma
a Carolina que lo habrá perdonado
todo
menos el ridículo
contra su cintura soñadora.