11/10/09


-Estuviste en las puertas de mi casa -me increpa y el dolor de su mirada me encoge el corazón-, estuviste en las puertas de mi casa, habías venido a buscarme.

-No... -susurro sin saber si digo toda la verdad. ¿Había ido a buscarlo? Pasar por delante de nuestra catedral era una señal por mi parte, y estaba claro que había sentido el miedo agarrarse a mis costillas cuando se apagaron todas las luces de la plaza y escuché el agua correr por las calles mientras miraba el tímpano del juicio. Pero no creí que él pensase que aquello significaba un sí después de tantos años.

-Te escuché... -insiste dando un paso hacia mí y alargando su mano a mi mejilla. Cierro los ojos-. Te escuché dudar...

10/10/09


amor y golosinas
cantan los niños
para chincharme

contra piedras
mis ejércitos no acostumbran
a dejarse acariciar.

9/10/09


altar
ofréceme horas
para alumbrarte de versos.

8/10/09


Sé que tienes sed

de vengarte del dolor

con lo que sea,

de arrasar las despedidas

con un saco

cargado de fracasos y de ruinas.


Sé que tienes sed de manos

conocidas del camino

de tu risa.


Rompe el carro

de acumular golosinas,

ametrállame la boca,

acostúmbrate en la herida.

tienes dedos de cobarde

en tu alma,

trapecista.

7/10/09





camina
camina por mi espalda desgastada
por el viento y las mareas
de tu ausencia.



6/10/09






casa
susurra mi nombre
si necesitas abrigo

5/10/09





a la noche...
arrópame de verbos,
de vértigo y curiosidad,
cuando me quede dormida.



4/10/09


octubre
voy a comprarnos la suerte
coleccionando caricias.

2/10/09


superficial
me encontré entre las palabras
que nunca decía.

1/10/09




-Voy a marcharme -le dije-, lo sabes, ¿verdad? Y nadie va a decirte: "arriba las manos, dame todo lo que tengas".








Colecciono
viejos poemas de entonces,
todo era vejez
sobre las manos oscuras
y subías a dormir
junto a mi fuente.


Supongo que no hay guerra ya
contra ese reloj de pulsera
encadenado a mi cama
y el libro que te escribí
sigue llevando mi nombre
como única palabra.


Colecciono viejos poemas
de entonces sobre mi boca
gastada de rezarte.